Mindfulness, marca registrada.

“Una locura recorre el mundo. Tan vieja como el tiempo. No puedes ir a ningún sitio sin escuchar la proclamación de los gloriosos beneficios del mindfulness y la meditación.

Y aún así … Sigue leyendo “Mindfulness, marca registrada.”

Anuncios

¡Hola, Getafe!

¿Getafe? Sí, también Getafe, que ya iba siendo hora. Estoy encantado de confirmar que habrá otro taller eventual en mayo, esta vez en Getafe. Será en Yogatropía, un espacio que lleva menos de un año funcionando pero con una energía muy especial, donde espero veros a todos el domingo 20 de mayo de 10:30 a 13:30 h. y para el que podéis reservar desde ahora mismo.

Asi pues, entre cambios de fecha y novedades, la cosa para las próximas semanas queda como sigue:

Domingo 22 de abril – Tarantos (Alcorcón)
Meditación para una felicidad auténtica.
En recuperación del 1 de abril, que fue cancelado.

Domingo 6 de mayo – Tarantos (Alcorcón)
Meditación para una felicidad auténtica.

Domingo 13 de mayo – Yogael (Aluche, Madrid)
Las Ocho Preocupaciones Mundanas.

Domingo 20 de mayo – Yogatropía (Getafe) SÓLO ESTE DÍA
Introducción a la meditación tibetana

Domingo 27 de mayo – VittaYoga (Vallecas, Madrid) SÓLO ESTE DÍA
Introducción a la meditación tibetana

Tras celebrarse los talleres puntuales de Getafe y Vallecas, se estudiará la posibilidad de convertirse en fechas fijas. Podéis reservar para cualquier fecha o contactar para resolver cualquier duda desde ahora mismo.

¡Nuevo taller en Vallecas! [AVISO: Cambio de fecha]

evento-fb-vittayoga

Bueno, por ahora es un taller puntual, pero bienvenido sea, por supuesto que sí y por tres razones: Por ser en Vitta Yoga, un local con un aire de lo más especial y acogedor,  por celebrarse por primera vez un taller en la zona de Vallecas, y porque dependiendo de la acogida que tenga por parte del público, podría repetirse todos los meses, convirtiéndose en fecha fija. ¡Ojalá!

No os lo perdáis: Domingo 29 de abril 27 de mayo de 2018, de 10:30 a 13:30 h en Vitta Yoga: C/ Pico Chilegua, 7. A un minuto andando de la estación de metro Congosto (Línea 1) y a un par de paradas de la estación de Renfe Cercanías de Vallecas (líneas 2 y 7).

Podéis ver el evento de Facebook aquí y reservar plaza aquí.

La clave es la mente

“La clave para la felicidad es la mente. Con la mente, podemos dirigir nuestra vida hacia el sufrimiento o podemos dirigirla hacia la felicidad, exactamente igual que cambiamos de canal de televisión, eligiendo si queremos ver programas sobre enfrentamientos y guerras, o cosas pacificas, como esos programas sobre la naturaleza que tanto parece disfrutar la gente. Experimentar felicidad o sufrimientos depende enteramente de lo que hagamos con nuestra mente.

Cuidar de la mente, cuidar nuestra vida, significa hacer meditación. Practicar meditación debería ser eso, simplemente: Cuidar la mente, hacernos cargo de nuestra vida, cuidar de nosotros mismos…”

Lama Zopa Rimpoché.


En abril, talleres de “Meditación para una felicidad auténtica“: Domingo 1 en Alcorcón y domingo 8 en Aluche (Madrid). Haz tu reserva.

Meditación para una felicidad auténtica

buddha_hands

En los últimos años más y más personas se han servido de la práctica del “mindfulness” por distintos motivos y con objetivos diversos.

Sin embargo, tal y como ocurrió con el yoga -que al ser importado de Oriente a Occidente pasó de ser una profundísima tradición milenaria a ser una oferta más de gimnasios y centros de bienestar- o con el tantra -una complejísima infraestructura de transformación de sufrimiento en felicidad que la cultura occidental se ha encargado de presentar como una suerte de técnicas vinculadas a la sensualidad y al erotismo-, el mindfulness (que por otro lado no es más que “estar atento” en inglés) ofrece fórmulas para lograr una mayor estabilidad mental, concentración… pero despojado por completo de los ingredientes fundamentales de un camino hacia la transformación más profunda de nuestro ser en vistas a una verdadera liberación de los distintos sufrimientos. Sigue leyendo “Meditación para una felicidad auténtica”

Introducción al taller “Comprender la muerte”

|Domingo 4: Comprender la muerte (Alcorcón).

|Domingo 11: Comprender la muerte (Madrid).

“Los objetos que percibimos por medio de la vista, el olfato, el gusto, el oído o el tacto no son ni positivos ni negativos. Estas cinco consciencias se limitan a identificar el objeto. Es nuestra mente ignorante la que decide etiquetarlos como agradables o desagradables, y es esa misma ignorancia la que nos dice que debemos alejarnos de aquello que ha etiquetado como negativo o indeseable, y también de aquello que no logramos identificar; aquello que desconocemos”.

Geshe Thubten Tsondue.

Ayer tuve una vez más el honor de servir como traductor de Geshe Tsondue, uno de mis maestros, y durante su enseñanza insistió en el hecho de que es la ignorancia lo que nos lleva a determinar si algo nos proporciona satisfacción o sufrimiento. Lo que un día nos pareció agradable, otro día lo aborrecemos. Lo que antes nos asustaba, ahora nos encanta. Lo que ahora nos preocupa, mañana nos hará sentir plenos y seguros. Ocurre con todo aquello con lo que establecemos contacto: Un objeto material, una situación, una experiencia, un concepto…

Y uno más de entre esos objetos es la muerte. Morir no es sólo un concepto teórico: Todos hemos visto gente llorar en un hospital alguna vez. Hemos acudido a entierros. Hemos dado el pésame a alguien. Puede que la gente nos haya “acompañado en el sentimiento” a nosotros mismos y nuestras emociones se alteren cuando pensamos en alguien querido que ya no está. Intentamos explicar a los niños dónde han ido la abuelita, el hámster que ya no se mueve en su jaula o el perro que tantos años ha acompañado a la familia y de pronto ya no está. Disimulamos nuestra tristeza al visitar a un amigo muy enfermo y nos aterroriza ver en televisión noticias sobre cuánta gente ha muerto hoy en una guerra o a causa de un terremoto.

Y pese a tenerla tan presente, la muerte nos sigue pareciendo algo desconocido, y como desconocido, la mente corre a etiquetarla como indeseable y espantosa, y según pasan los años, nos vestimos, maquillamos, peinamos, medicamos y operamos pretendiendo convencernos a nosotros mismos de que no: No me voy a morir. Se mueren los otros. Se morirán mis padres, se murió mi vecina, se muere todo el mundo, he comido animales sacrificados y pisado inocentes hormigas toda mi vida, pero ¿yo? ¡De eso nada! Y tocamos madera, nos encomendamos a los santos y nos compramos todas las cremas antiarrugas que hagan falta para intentar convencernos a nosotros mismos de que la muerte es algo que afecta a todo el mundo, sí, pero “a mí no” (dijo la ignorancia).

Sin embargo, ¿no es más razonable investigar aquello que nos preocupa? Cada vez que tenemos un problema o un sufrimiento que nos estrangula, intentamos fijarnos en qué ha fallado, cómo hemos llegado a esa situación, por qué se produce, y es únicamente esa investigación lo que nos permite ser conscientes de que el problema no era tal problema, y en caso de serlo podremos discernir con más claridad hasta qué punto tiene solución o no. Según el gran maestro Shantideva, “si algo tiene solución no tiene sentido preocuparse, y si no hay solución posible, preocuparse tampoco servirá de nada”.

“La muerte no es algo raro. Ocurre todos los días, en todo el mundo. Entender que definitivamente moriremos nos anima a llevar una vida significativa. Cuando vemos que puede suceder en cualquier momento, es menos probable que peleemos y discutamos por cosas insignificantes. En lugar de ello, nos sentimos motivados para sacar el mejor provecho de la vida ayudando a los demás tanto como nos sea posible”.

Su Santidad el XIV Dalai Lama.

Dado que la muerte es algo que siempre nos ha causado tanto miedo y la razón de ser del budismo es identificar las causas del sufrimiento para neutralizarlas, el estudio sobre todo lo relacionado con la muerte es algo fundamental para el pensamiento budista: Sólo observando detenidamente lo que nos resulta desconocido conseguiremos comprender su verdadera naturaleza. Es esta observación la que ha permitido al pensamiento budista analizar con profundidad aspectos básicos de nuestra experiencia vital que sólo han empezado a despertar el interés de científicos y estudiosos cientos e incluso miles de años después, como la neuroplasticidad cerebral o la relación directa entre el estado de ánimo sobre la salud de las células cancerosas, por citar sólo un par de ejemplos.

En el taller de introducción a la meditación tibetana de este domingo 4 de marzo en Alcorcón y también el próximo domingo 11 en Madrid haremos un acercamiento a cuestiones como qué es la muerte y por qué se produce, cómo es el proceso, cómo afecta la muerte tanto al propio fallecido como a enfermos terminales y a sus seres queridos, recomendaciones para el momento de la muerte, fundamentos de la reencarnación y más.

¡Mesa mala, mala, mala!

la-meditacin-cuenco-tibetano-de-oro-y-negro-arte-decoracin-con-pequeo-buda-hecho-a-mano-el-interior-singh-sp-blk-5bud-1-0-300x300

Cuando oímos un sonido, al golpear un cuenco tibetano por ejemplo, hay (sin profundizar ni complicarnos) tres factores: El sujeto, es decir uno mismo; el objeto, que es el cuenco; y la acción, que es el hecho de que el cuenco suene y uno lo perciba. Sigue leyendo “¡Mesa mala, mala, mala!”